Uno de los desafios más lindos y a la vez difíciles de laburar con Esteban es que el tipo te mete doscientas situaciones y diálogos en un solo cuadro y uno tiene que ver cómo hace para organizar todo eso y que, primero se entienda, después quede gracioso y finalmente mas o menos bien armado.El me manda un word con el guión (no es lo más recomendable pero como conozco su dibujo hace años y nos conocemos bastante, podemos entendernos bien sin un guión dibujado).
Para este cuadro que pongo de ejemplo me mandó este texto:
CUADRO 13 (Gigante): Los 5 locos están dibujando, utilizando a las “Minas” como pinceles, mojando las plumas de vedette de la cabeza en grandes tinteros y pintando en enormes hojas. En primer plano está “Willy”, que con la mina dibuja una “Chica de Divito”. Tras él, Pratt dibuja un Corto Maltés con cuerpo de mina en pelotas. A su lado, Oesterheld le comenta algo. García Ferré está mojando su mina en un tintero, mientras dibuja a la “Vecinita de enfrente” con grandes tetas. El pibe doble P dibuja un garabato todo mal hecho. Las “minas” todas sonríen, contentísimas.
Al fondo del cuadro, el Laucha, al frente del Comando Maitena se desmaya con un “Plop!, mientras las chicas, al ver la escena, se ríen y festejan. Una de ellas (puede ser Lunik) sale del grupo y se pone un tocado con plumas, mientras Breccia la recibe con los brazos abiertos.
En primerísimo plano, Boludancio guiña el ojo a cámara.
“WILLY”: ¡Ja, ja, ja! ¿Qué tal, “Dire”? ¡Le dije que sólo podíamos dibujar con estas minas! ¡Ja, ja, ja!
CAROCHINASKY: ¡Ja, ja, ja! ¡Genio y figura!
CLARA LAGOS! ¡Ah, eran para eso, ja, ja, ja! ¡Pensábamos que se las iban a garchar, ja, ja, ja!
MAITENA: ¡Ja, ja, ja! ¡Y nosotras creyendo que estaban objetificando a la mujer!
LUNIK: ¡Ay, ay, yo quiero, yo también quiero! ¡Ay!
BRECCIA: ¡Venga con el abuelo, ja, ja, ja!
OESTERHELD: ¡Ja, ja, ja! ¡Cómo me gustaría aprender a dibujar!
PIBE DOBLE P: ¡Ja, ja, a mí también!
Lo primero que hice fué ubicar los globitos en el orden de lectura que necesito. Lo demás tiene que subordinarse a ese orden. Luego, cómo las acciones son muchas, armé un esqueleto de composición, que intenté que sea lo mas simple posible: un arco con lineas de dirección hacia el centro de la imagen, utilizando de excusa las enormes hojas de papel que Esteban me pedía en el guión. Y sobre eso fuí dibujando o demás.
Así quedó en blanco y negro.
Y así en color.
Y listo. Todo sea por la sonrisa de un niño.